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¿Eres responsable de una parte de los ingresos de tu familia?

  • ¿Tienes hijos o padres que dependan de ti?

  • ¿Has adquirido responsabilidades económicas importantes, como la compra de una casa o comenzado un negocio?

  • ¿No tienes muchos ahorros?

¿Cuándo es necesario asegurarse?

Los eventos importantes en la vida de una persona implican por lo general cambios en sus planes económicos. Para personas jóvenes y solteras tener un seguro de vida no es prioritario, pero esta situación tiende a cambiar con el paso del tiempo, ya que ante eventos tales como el matrimonio o el nacimiento de un hijo, se hace crítico contar con un instrumento que asegure la estabilidad financiera. Cuando la familia crece y las responsabilidades económicas del jefe del hogar aumentan, un seguro de vida se torna indispensable como herramienta de protección. Luego, con el paso de los años, las obligaciones financieras, y por lo tanto la necesidad de un seguro de vida, tienden nuevamente a disminuir. En resumen, la protección de un seguro de vida debe ir de la mano con las responsabilidades económicas de un individuo en cualquier etapa de su vida.

Los siguientes acontecimientos familiares son oportunidades para reevaluar la necesidad de protección que podría proporcionar un seguro de vida:

Matrimonio

Empezar a compartir la vida en pareja es un gran desafío, especialmente cuando se afrontan todas las responsabilidades económicas que surgen al establecer un nuevo hogar. Los recién casados sin dependientes no tienen mayor necesidad de un seguro de vida, mucho menos si ambos esposos aportan un ingreso al hogar y no tienen deudas significativas. En este caso, la muerte de un esposo probablemente no generará una crisis financiera para el otro, y por lo tanto las primas de un seguro de vida serían un costo innecesario.

Sin embargo, si solo uno de los esposos mantiene económicamente al hogar, o la pareja está comprometida con deudas importantes tales como una hipoteca, prestamos de automóviles o tarjetas de crédito, la muerte de alguno podría conducir al caos financiero del otro. En este caso, un seguro de vida con cobertura adecuada para solventar las deudas o mantener el hogar por un tiempo prudencial, es una herramienta útil para proteger económicamente a una o ambas partes en caso de que algo le sucediera al otro.

Nacimiento de un Hijo

El nacimiento de un hijo es probablemente el momento más importante para iniciar o aumentar la cobertura de un seguro de vida. La llegada de un nuevo miembro a la familia trae grandes cambios y nuevas responsabilidades, siendo una de las más importantes contar con una protección financiera adecuada para asegurar el futuro económico de esta nueva vida. Los gastos asociados a la educación de un niño son una parte significativa del presupuesto familiar y por lo tanto es importante asegurar que la familia podrá asumir tales costos si alguno de los padres falleciera.

Para familias con una sola fuente de ingreso o para padres solteros, la necesidad de un seguro de vida es inmensa puesto que todas las responsabilidades económicas recaen en una persona y una muerte prematura podría amenazar el futuro de la familia. Para éstos casos, una póliza de seguro de vida es una herramienta financiera muy eficiente.

Las familias con varias fuentes de ingreso, por lo general necesitan coberturas de seguro menores para continuar con su estilo de vida, si llegase a faltar una de estas fuentes. Sin embargo, es importante que se haga una planeación cuidadosa para evitar apuros económicos en el futuro. Una evaluación de la porción del presupuesto que aporta cada miembro de la familia es necesaria para analizar el riesgo financiero que representaría la muerte de cualquiera de ellos y decidir quienes deben estar asegurados y con cuanta cobertura.

Divorcio

Al enfrentar un divorcio o una separación, es indispensable establecer un plan financiero. Atravesar por un divorcio afecta a una familia de muchas maneras, y es frecuente que se genere un fuerte impacto económico. Es importante determinar quienes se verán afectados financieramente y buscar la protección adecuada para minimizar el riesgo de una crisis económica. Si el divorcio no involucra hijos y alguna de las partes tiene un seguro de vida, es recomendable revisar la cobertura y los beneficiarios para ajustarlos a la nueva situación. Es posible que haya necesidad de modificar la designación de beneficiarios de la póliza para asegurarse que la indemnización llegará a las personas adecuadas en caso de que ocurra una muerte inesperada. La necesidad de un seguro de vida puede disminuir si se reducen las obligaciones financieras. Sin embargo, si esta reducción es transitoria, puede ser conveniente mantener la cobertura, ya que el costo de los seguros de vida aumenta c con la edad y con cambios en el estado de salud.

Cuando el divorcio involucra hijos, ambos padres deben cerciorarse que sus niños tengan seguridad financiera, y se deben tomar las medidas necesarias como parte del acuerdo de divorcio. Es importante considerar cómo afectaría financieramente a los hijos la muerte de uno de los dos padres y cómo se incrementarán los gastos para el padre que sobrevive. La cobertura que brinda un seguro de vida, es una manera de garantizar que los hijos van a estar protegidos económicamente si uno o ambos padres llegaran a faltar. En este escenario, es recomendable que los hijos sean los únicos beneficiarios de las pólizas de seguro de sus padres. Debe recordarse, sin embargo, que si los hijos son menores de edad, no pueden fungir como beneficiarios por lo que es conveniente tomar ciertas medidas para asegurarse de que ellos serán los receptores del beneficio.

Padres que necesitan de cuidado

Es posible que en algún momento de nuestras vidas llegue el momento en que tengamos que responsabilizarnos del cuidado de nuestros padres. No es raro encontrar personas que mantienen o apoyan económicamente a sus padres, y si este es su caso, un seguro de vida es una buena opción para garantizar que sus padres contarán con suficientes recursos hasta el final de sus vidas, incluso si usted falleciera antes que ellos.

Para proteger económicamente a los padres, usted puede adquirir un seguro de vida y designarlos como beneficiarios. Si usted ya cuenta con una póliza, es posible aumentar la cobertura para incluir las necesidades de tus padres y añadirlos a su grupo de beneficiarios.

Muerte de un Familiar

La muerte de un pariente cercano usualmente implica ajustes financieros en el hogar incluyendo cambios en las necesidades de un seguro de vida.

Si el difunto representaba una fuente de ingresos para la familia y la familia recibirá la indemnización de un seguro de vida, es importante realizar una cuidadosa planeación para que estos fondos suplan las necesidades financieras de la familia por el mayor tiempo posible. También se debe considerar si otros miembros de la familia deben adquirir un seguro de vida o aumentar su actual cobertura, ya que al perder una fuente de ingresos existe mayor riesgo de tener problemas financieros en el futuro.

En caso de que la familia no reciba la indemnización de un seguro de vida, es importante ajustar los gastos de la familia a la nueva situación financiera. En este escenario, invertir en un seguro de vida puede no ser una prioridad, sin embargo, cabe considerar que la posibilidad de otra muerte en la familia podría empeorar su situación financiera.

Si con el fallecimiento de uno de sus miembros, la familia queda con menos dependientes, la necesidad de un seguro de vida disminuye, abriendo posibilidad a una reducción en la cobertura. Si uno de los beneficiarios de las pólizas de seguro que protegen a tu familia es quien falleció, es aconsejable modificar la designación de beneficiarios para prevenir problemas en el futuro.

Jubilación

Cuando una persona se jubila, es probable que la necesidad de cobertura de un seguro de vida cambie, ya que sus responsabilidades financieras tienden a disminuir. Los gastos asociados con el trabajo desaparecerán y seguramente la mayoría de las personas que estaban bajo su responsabilidad económica son ahora independientes, por lo cual las necesidades de protección económica en la familia serán más bajas. Es importante en este momento hacer las modificaciones necesarias al seguro de vida, para que este se adapte a las nuevas necesidades económicas que enfrenta la familia.

Si al momento de jubilarse una persona no tiene un seguro de vida, muy probablemente este no sea el momento adecuado para comprarlo. El costo de un seguro de vida aumenta con la edad y existen cargos extras asociados al estado de salud, por lo cual el precio puede ser bastante elevado. En este caso, es posible encontrar otras opciones más económicas para brindar protección financiera a una familia.

Negocios Familiares

El éxito de un negocio familiar muchas veces recae en unos pocos miembros de la familia. La muerte de una de estas personas clave para el negocio probablemente conducirá a una pérdida de ingreso e incluso a un aumento en los gastos. Un seguro de vida es la forma de garantizar que el negocio tendrá los medios y recursos para seguir siendo solvente y exitoso, aunque fallezca alguno de los miembros de la familia que lo maneja. En este caso, la familia deberá reevaluar la estrategia del negocio y, si es necesario, prepararse para delegar responsabilidades a la próxima generación.

Por más información, contáctenos y lo asesoraremos.